Problemas al vender tu propiedad

Tener un inmueble en desuso es un problema. Siempre existe la opción de arrendarlo, pero a pesar de  los beneficios económicos que esto pueda traer, puede ser aún más engorroso: inquilinos que demoran o definitivamente no pagan, que destruyen la propiedad o que simplemente un día se van y dejan la casa abandonada y en estados deplorables. Por esto, las personas que no son habituales corredores de propiedades o que no pretenden transformar sus casas y departamentos en un negocio toman la gran decisión de vender el inmueble.

Sin embargo, pasan los meses y es posible que tu propiedad no está siendo muy fácil de vender. ¿Por qué puede ser esto?

Un factor importante es el precio. Tu casa, departamento, parcela tiene un valor emocional enorme para ti, sin embargo debes recordar que ese valor no es algo que agregue valor monetario real a prácticamente nada. Asesórate e infórmate bien antes de fijar un precio, pues es lo primero que disuade a los futuros compradores.

En la misma línea, ten en cuenta también que así como hay compradores que les gusta respetar los precios y hacer un trato relativamente rápido, hay otros que intentarán negociar hasta las formas de pago. Agregar  tu aviso de venta la frase “precio conversable” atraerá a muchos interesados.

Ten la mayor cantidad de tiempo posible para mostrar tu propiedad. A veces, propietarios que ponen muchas trabas o condiciones para conceder visitas o entrevistas pueden parecer sospechosos. También considera que la mayoría de las personas tienen las tardes o fines de semana libres, por lo que dedicar ese tiempo a vender tu casa ampliará tus posibilidades.

Recuerda tener tu casa en buen estado. Si la arrendaste previamente y te la dejaron un poco maltrecha, invierte en arreglarla, incluso aquellos detalles que puedan parecerte menores. Una grieta en la pared, llaves que gotean, la falta de cortinas o persianas, manchas de hongos o incluso que esté roto algún picaporte o cierre pueden ser la causa de que tus tratos no puedan completarse.

También considera que es posible que el sector donde está ubicada tu propiedad no sea muy atractivo. Las propiedades en Las Condes suelen tener un precio más alto que las de, digamos, Puente Alto, mucho más por un tema de ubicación que por las características propias de las viviendas. Calles llenas de basura, poca iluminación nocturna, la distancia del centro urbano o de locales comerciales e incluso la reputación de tu barrio pueden estar jugándote en contra. Este es un factor incontrolable, pero es bueno que tengas en cuenta del impacto que esto tendrá tanto en la cantidad de las ofertas que tengas como en el precio que fijes o que te propongan.

Otro punto importante es estar consciente de que tu casa no es la única que se vende. Si eres demasiado inflexible, exiges mucho dinero, no te preocupas de mantenerla presentable, los compradores simplemente mirarán otras opciones. Por ello, siempre es aconsejable ofrecer tu inmueble en las mejores condiciones y en los términos más favorables, tanto para ti como el mercado.

Por último, ten presente que hay épocas del año en que no hay mucho movimiento inmobiliario en general. Las épocas de invierno suelen ser mucho más lentas, debido a que las condiciones climáticas impiden que se pueda programar con seguridad un día de mudanza, y por ende la compra de una propiedad.

No te aseguramos que siguiendo estos consejos vendas tu casa inmediatamente, pero darle un pequeño análisis a tu situación actual siguiendo esta mini guía de seguro te aclarará el panorama y podrás tomar las decisiones de cambio que más te convengan.