El subsecretario de Hacienda ante el empresariado: «La sociedad no nos cree un carajo».

Alejandro Micco sacó la voz y se hizo escuchar con fuerza el 3 de septiembre en Icare. Frente a cientos de empresarios, advirtió a los actores del mundo privado de que la crisis de confianza, con una ciudadanía que no cree en el gobierno y que mira al empresariado con recelo, desconfianza y algo de odiosidad, está «justificada», refiriéndose a algunos de los escándalos recientes que han involucrado al mundo político y público con algunos brazos del sector privado. «Qué  difícil es aumentar las confianzas entre los empresarios y el gobierno si la sociedad no nos cree ni un carajo», fue una de las declaraciones más crudas de la autoridad.

Para Micco, buena parte de la incapacidad de Chile para retomar su nivel de crecimiento se explica por la pérdida de confianza entre el «triángulo» compuesto por la sociedad, el gobierno y los empresarios.

«Parte importante de la razón de por qué no estamos retomando el crecimiento está dado por los espíritus animales de nuestra economía», dijo la autoridad, aludiendo al concepto con el que el connotado economista británico de la primera mitad del siglo XX, John M. Keynes, se refería al impacto de las expectativas o las creencias sobre los resultados económicos. «Las creencias no siempre tienen un correlato con la realidad, pero por desgracia pueden crear realidades, lo que se llama una profecía autocumplida», manifestó también, en una reflexión que también se inspiraba en el concepto de Keynes.

En uno de sus discursos más políticos desde que llegó a la Hacienda, el economista dijo estar «convencido» de que la economía chilena ha realizado un ajuste «sano» y que tiene «todas las condiciones» para retomar el crecimiento y que, en esa perspectiva, «estamos en una condición mejor» en comparación con el resto de América Latina.

«Estamos con un problema de expectativas y para eso se requiere actuar de forma responsable todos nosotros. No vamos a salir porque el gobierno lo diga o el presidente del Banco Central. Las condiciones económicas del país están para volver a crecer como lo hemos hecho en otras oportunidades», fue otra de sus observaciones, con tintes de advertencia.

La ofensiva de Micco

Lo del subsecretario no fue sólo un aliento esperanzador y paternal. También, ya cuando terminaba su discurso, se dio tiempo para realizar una crítica a la oposición que se ha planteado en torno a algunas de las reformas que está promoviendo el Ejecutivo.

«No ayuda a mejorar las confianzas hacer falsos dilemas de que toda reforma le pega fuertemente al crecimiento y al desarrollo del país. No conviene llevar a extremos los debates y decir que esta reforma es antipersona, antiempleo, antilibertad. No ayuda tampoco desdeñar que el crecimiento es fundamental para el desarrollo del país, incluso en el área del turismo. Tampoco ayuda el voluntarismo ciego», afirmó. Por contraparte, planteó que ayuda a mejorar las confianzas «sincerar cosas», como que el gasto fiscal «no puede crecer más» en 2016, justo en medio del diseño del erario para el próximo ejercicio.

«Salir de este embrollo es algo complejo», admitió el subsecretario. Por eso llamó al sector privado a trabajar juntos con el gobierno para recuperar el crecimiento, superando factores externos adversos como un menor precio del cobre.  «Estoy convencido de que en lo macro este país hizo un ajuste sano, y que están las condiciones económicas para volver a crecer como lo hemos hecho en otras oportunidades aún con un cobre bajo. Hemos sabido salir de esto antes pero para eso hay que retomar las confianzas y actuar cada uno de manera responsable desde su posición», indicó.

«El gasto público va a tener un crecimiento muy menor a lo que se está planteando en el actual presupuesto», dijo finalmente.