Redes sociales v/s bases de datos: ¿Quién ve y quién sólo mira?

El uso de las redes sociales representa ciertos problemas. Más bien, para ser más rigurosos, deberíamos señalar que Facebook tiene ciertos problemas en lo que a marcas se refiere. Incluso, con más exactitud aun, no ofrece las soluciones que una empresa quisiera a la hora de lograr fidelización. Facebook tiene una cantidad millonaria de usuarios que hace que pocos puedan en realidad competir con ella en lo que a potencial se refiere.

Esta red social tiene una audiencia tan elevada que, si se convirtiera a sus usuarios en ciudadanos de un país, Facebook sería uno de los países con mayor población del mundo. Esto hace que su poder de atracción para las marcas sea muy elevado. ¿Quién no querría estar presente en un soporte con tantos posibles consumidores? Además, en sus primeros tiempos, Facebook funcionaba bastante bien. Los mensajes de las marcas llegaban realmente a sus consumidores. Comparemos con Wikipedia o Linkedin, y como la primera, ausente por completo de publicidad, consigue sostenerse a pesar de sus costos, mientras que Linkedin, la red social de profesionales, busca desesperadamente fórmulas para financiarse.

¿Qué es lo que ha cambiado entonces? Facebook ha ido modificando las normas y ajustando su algoritmo en función de aquello, lo que ha hecho que las marcas no sólo hayan tenido que reentender las reglas del juego sino que además hayan perdido su ventajosa situación inicial. Hacer que los mensajes que se publican en Facebook tengan alcance es más complicado que nunca y por tanto conseguir llegar a los consumidores es más difícil que en el pasado. De forma orgánica, conseguir resultados parece improbable. Si se quiere que los consumidores vean lo que se está haciendo o diciendo, no queda más remedio que pasar por caja y convertir la actualización en un post patrocinado.

Este no es el único problema que presenta Facebook. Y, en realidad, sobre este punto se podría decir lo mismo de todas las redes sociales. Las empresas están haciendo el esfuerzo de captar a esa masa de usuarios, de hacer que actúen con sus actualizaciones y mensajes? pero esos contenidos que están produciendo y sobre todo los datos que estos están generando no pertenecen a la marca. En realidad, quienes están conociendo a los consumidores al hilo de las acciones de la marca es la propia red social. Ella es la que se está llevando el valioso maná de datos.

Logra unir ambos mundos

Y es que los datos son el elemento que da o quita poder en el mundo empresarial en el que ahora mismo deben moverse las marcas. Quien mejor conozca a los consumidores y quien mejor sepa convertir esa información en un elemento aprovechable es quien mejor sabrá cómo conquistar a los consumidores. Acumular información no es sencillo y requiere un mayor esfuerzo por parte de las marcas, pero a la larga puede servir para obtener un retorno mucho más elevado.

¿Cuáles pueden ser estas herramientas que hacen que las marcas se posicionen en el mundo de la información? Uno de ellos es el de recurrir a viejas técnicas que no han desaparecido y que, de hecho, están teniendo nuevas vidas gracias a un ajuste a los tiempos modernos. El email marketing permite llegar al consumidor y conocerlo y todo ello sin salir de un ámbito que la propia marca controla.

Pero también se pueden usar fórmulas más novedosas para llegar al consumidor y ofrecerle ese mundo social que tanto le gusta pero desde un espacio en el que sea la marca la que pueda sacar partido a la actividad. Las comunidades de marca son cada vez más comunes entre las compañías y tienen además un elevado retorno. Un estudio reciente apuntaba que el retorno de la inversión que las marcas realizan en ellas es de un 20 %. Y es que al fin y al cabo las marcas ya no están interesadas en coleccionar likes. Ahora quieren centrarse en lograr un engagement real que permita fortalecer no únicamente su posicionamiento sino también sus utilidades.